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La Pintura Del Romanticismo

jueves


("Paisaje con Acueducto (noche)" -  Theodore Gericault - 1818 - Museo Metropolitano de Arte de Nueva York)

El término Romanticismo se refiere a la profunda fascinación que ejercieron, desde 1770 en adelante, la literatura y la historia no clásicas. También se define como un estado de sentimientos que describe una situación de inquietud emocional que parece hacerse más intensa con el paso del tiempo para alcanzar su punto álgido en la década de 1820.
Ningún otro movimiento del arte europeo parece tan difícil de definir como el Romanticismo, ambiguo en sus inicios, contradictorio en sus manifestaciones artísticas, e impreciso en sus inicios. Algunas de las premisas básicas que le dieron unidad fueron su inspiración en la naturaleza, su conciencia del pasado, su sentir religioso y su ideal del artista, de esta forma, el Romanticismo escribió un gran capítulo en la cultura de Europa.

("La catedral de Salisbury y vista de cerca" - Jhon constable - 1831- Oleo sobre tela - Colección particular)
En líneas generales, cuando se menciona el término Romanticismo se piensa en una época que se sitúa entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. El Romanticismo profundizó sus raíces y se alimentó de la cultura iluminalista del siglo XVIII, madurando con él algunos comportamientos contemporáneos de las diferentes naciones de Europa, y supuso la ruptura con una con una tradición anterior y con una jerarquía de valores culturales y sociales. Fue un movimiento de protesta apasionada y contradictoria contra el mundo capitalista burgués y el mundo de las ilusiones perdidas.
En el periodo del Romanticismo imperó la propagación de los sentimientos por encima de cualquier otra circunstancia, proclamando la libertad del artista a fin de que pudiese expresar sus emociones sin limitación alguna.


("Jean-Baptiste Isabey y su hija"- Francosis Gerard -1795. Lienzo.)

Aunque el Romanticismo carece de unidad y de uniformidad, existen el suficiente número de coincidencia entre diferentes autores y manifestaciones que permiten hacer referencia, si no a un grupo, al menos a un movimiento que presenta una coherencia y unos ideales comunes.
Su unanimidad reside en una manera de sentir y de concebir al hombre, la naturaleza y la vida, aunque si se piensa en la existencia de varios movimientos románticos, no hay dos que sean iguales.
Sin embargo, pese a las diferencias que presentó en cada uno de los países, el Romanticismo tenía algunos rasgos comunes: sensación de incomodidad espiritual en un mundo con el que el artista no podía identificarse; inestabilidad y aislamiento, de donde surgió el anhelo de una nueva unidad social; preocupación por el pueblo y sus canciones y leyendas, y proclamación de la absoluta singularidad del individuo.

("Paisaje del Luxembourg"-Jacques- Louis David -1794 Museo Lovre- París Francia) 
La influencia del romanticismo fue tan profunda y generalizada que no es posible abarcarla por completo de un solo trazo. En cierta maneta, puede considerarse que de él provino todo el arte occidental posterior. Las ideas románticas acerca de la creatividad artística, la originalidad, la individualidad, la autenticidad y la integridad dominaron durante largo tiempo la estética imperante de otras propuestas artísticas. 

Desde sus inicios, el siglo XIX fue una época difícil, un periodo que nació con el legado del importante siglo artístico que caracterizó toda la plástica del siglo XVIII, un momento en el que ciertas tendencias heredadas del Neoclasicismo se dio paso a un desenfrenado Romanticismo . Sin embargo, los orígenes y las fronteras de este último, son menos precisos que los del primero, con quien compartió una gran internacionalidad pero con una visión de las cosas y del mundo más sujetica y menos racional. Desde los artistas todavía académicos, como Jacques o Sean Auguste Dominique Ingres, o los plenamente románticos, como Théodore Géricault o Eugène Delacroix, se proyectó el Romanticismo hasta el inicio del Realismo.

("Le Torrent "- obra de Anne Louis Giroder De Roussy-Trioson )

 El Romanticismo tuvo una posterior evolución a principios del siglo XIX que desembocó en varias ramas compuestas por jóvenes pintores en diversos puntos de Europa:
Nazarenos en Alemania
Prerafaelistas en Gran Bretaña
Realistas en Francia
Más avanzado el siglo, nacieron los Simbolistas, que considerarían a los románticos como precursores suyos.

Al margen de los argumentos tratados por sus artistas, la sensibilidad románica también tuvo su expresión en la pintura de paisajes, con Joseph Mallord, William Turner, John Constable y Caspar David Friedrich a la cabeza, quienes ejercieron una gran influencia en otras corrientes y movimientos importantes, como la denominada Escuela de Barbizón, cuyos integrantes fueron considerados como los precursores del Impresionismo Francés.

(" Boda real en marruecos" 1837-1838. Ferdinand-Victor-Eugene Delacroix - Óelo sobre lienzo. Museo del  Louvre-París -Francia) 

La influencia del romanticismo fue tan profunda y generalizada que no es posible abarcarla por completo de un solo trazo. En cierta maneta, puede considerarse que de él provino todo el arte occidental posterior. Las ideas románticas acerca de la creatividad artística, la originalidad, la individualidad, la autenticidad y la integridad dominaron durante largo tiempo la estética imperante de otras propuestas artísticas. 

Principales características de la pintura Romanticista:

• Afición por los contrastes lumínicos llenos de dramatismo.
• Concepto subjetivo de la belleza, fruto de los sentimientos del pintor, generalmente pesimista y melancólico, que les lleva a preferir una temática imaginativa y pasional, obsesionados por el amor, el dolor, la muerte y su prefiguración -la noche- .
• Gusto por las composiciones movidas y desequilibradas.
• El retrato es el género preferido por la clientela burguesa para decorar sus casas; conceden gran valor a la indumentaria, como expresión de su condición social y al estudio psicológico del retratado.
• Gran atracción por la pintura de Historia. Decaen los temas de la Antigüedad clásica y cobran actualidad los de la Edad Media debido al interés por el pasado histórico.


("La feliz madre " Pierre-Paul Prud'hon - Lienzo. Colección Wallace londres)
El paisaje adquiere gran desarrollo, evocador de un estado espiritual. Tienen preferencia por los nocturnos, los cementerios, las ruinas, el mar. En general, por paisajes en sombras, silenciosos, vacíos, donde flota la maldad o la tristeza.
Hay una recuperación de la temática religiosa, como en el Barroco. Algunos pintores viven incluso una experiencia religiosa de comunidad, como los Nazarenos alemanes y los Prerrafaelistas.
Se utilizan las técnicas, además del óleo sobre lienzo, las más rápidas y de menor tamaño como la acuarela y el grabado.


*Fuente de datos: Romanticismo, Los grandes maestros, Las principales escuelas (Manuales Parramón)
*Educaret – Fundación telefónica.

Blanca De Los Ríos

miércoles



“¡El tiempo esa distancia de la vida
Que es la misma existencia que se va!...
La distancia, ese tiempo del espacio...
¡Terrible dualidad!”



“Blanca de los Ríos encarna ese aliento de poeta civil que Bécquer no quiso encarnar.” (Francisco Arias Solís).

Blanca de los Ríos, según Francisco Arias Solís, no ha pasado a la historia literaria ni por “Melita Palma” ni por “La Rondeña”, ni por su poema escrito desde Florencia cuando exclamaba “rompo el silencio y duéleme la ausencia”. A Blanca de los Ríos hay que acudir cuando se trata de explicar el teatro de Tirso de Molina, porque “las mujeres de Tirso, vestidas de hombre, son heroínas de Fray Gabriel Téllez y creaciones, que fueron desenmascaradas, casi diríamos desnudadas por la poetisa Blanca de los Ríos, a las que volvió a dar vida.

Fue, en abril de 1928 cuando pronuncia una conferencia en Madrid, en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, publicada aquel mismo año, sobre “El enigma biográfico de Tirso de Molina”, aireando su partida de bautismo y otros documentos que la llevan a demostrar cómo su teatro nació en el claustro arrancado de estas revelaciones la crítica histórica y la estética de ese nuevo Fray Gabriel Téllez que irrumpe a partir de esos años, los manuales de literatura en las nuevas luces que proyecta la erudita sevillana a la que Real Academia Española no ofreció un sillón pero si un Premio para su “Estudio biográfico y crítico de Tirso de Molina”.(Francisco Arias Solís).

"Blanca de los Ríos Nostench"


Hija de arquitecto, y de poetisa y pintora, nieta de médicos, sobrina de escritores y políticos, y amiga íntima de artistas y literatos, vivió rodeada de un ambiente rico en cultura e intelectualidad, que hizo de ella una de las mujeres más eruditas de su tiempo sobresaliendo en todas las artes que trabajó, especialmente en el mundo Literario (Periodo Romanticismo), que le tocó vivir.

Blanca de los Ríos Nostench nace el día 15 de Agosto de 1862 (otros datos apuntan a 1859), en la calle Francos de Sevilla, hija del arquitecto Demetrio de los Ríos, autor de los proyectos de las fachadas monumentales del ayuntamiento sevillano y restaurador de la Catedral de León, y de María Teresa Nostench y Rodríquez de Henestrosa, mujer que poseía extraordinarios dotes para la pintura y la poesía, y que tuvo marcada influencia en la dedicación de Blanca a la labor literaria.
Fue bautizada el mismo día de su nacimiento en la iglesia del Sagrario de Sevilla, mientras por las calles de la ciudad procesionaba la Virgen de los Reyes.

A los pocos años de nacer, sus padres se trasladaron a Granada, ciudad donde realizó sus primeros estudios y en dónde comenzó a dar muestras de su inclinación hacia la literatura. Sus compañeras del colegio la llamaban cariñosamente “La Escritora”.
Desde muy pequeña comenzó a escribir poesías, y con quince años publica su primer libro, “Margarita”, que firmó con el seudónimo de “Carolina Del Boss”.

En 1877 muere su madre, y Blanca marcha a París para vivir con una tía suya. Estaría en París dos años, regresando a España en 1879, instalándose para vivir con la familia Romera en Madrid, en la casa que unos hermanos del inolvidable actor de este apellido habitaban en la calle Cedaceros.
En esta fecha publicó un librito de versos titulado “Esperanzas y Recuerdos”, que escribió cuando tenía quince años, y que le conquistó la estimación de algunos círculos literarios de la capital española.
En estos círculos literarios hizo amistad con Sofía Casanova, la condesa de Pardo Bazán, el marqués de Valmar, don Juan Valeta, Rubén Darío y Santos Chocano.
Es de estos años también el comienzo de una de las amistades más importantes, tanto afectiva como culturalmente, de toda su vida: la de Emilia Pardo Bazán.

"Realidad, terrible azote
del alma que mundos crea
con ese eterno don Quijote
que sueña su Dulcinea.
Soñar? ¡donosa locura!,
soñar que un ángel se encierra
en la pobre vestidura
que ha de podrirse en la tierra."
(Realidad, Terrible Azote)


También conoce en esta fecha a Vicente Lampérez, un arquitecto emparentado con actores famosos y políticos, primo de los Romea, con el que contrajo matrimonio. El matrimonio viaja pronto a Italia y Blanca se entrega con entusiasmo a la carrera de las letras, escribiendo sin pausa, novelas, cuentos, libros de poesía y estudios de crítica literaria y ensayos históricos.
En 1889 la Real Academia Española premió su “Estudio Biográfico y crítico de Tirso de Molina”, en el que dio a conocer datos nuevos sobre la vida del gran dramaturgo.
Su fama de escritora se desbordó bien pronto del ámbito nacional para encontrar amplio eco en otros países. En los primeros años del siglo XX habían sido ya traducidas a varios idiomas una veintena de sus obras.


En 1895 entra como socia de número del Ateneo de Madrid, junto con Emilia Pardo Bazán y Carmen Burgos, lo cual le permite entrar en contacto con las ideas más diferentes y más avanzadas de la época, tanto en el campo artístico como en el de divulgación, llevando adelante tanto su labor de erudición como la de ficción, y al mismo tiempo empieza a tomar partido en «el problema de España», defendiendo el camino de la tradición para avanzar hacia los cambios causados por los nuevos tiempos.

Simultaneó su copiosa producción literaria con la colaboración en los principales periódicos y revistas de España e Hispanoamérica. Esta labor culminó en la fundación de la revista “Raza Española”, que vio la luz en el año 1919 y a través de la cual realizó una fecunda tarea de acercamiento entre España y las naciones iberoamericanas. Blanca gastó su dinero para sostener aquella publicación durante los once años en que fue editada.
En ésta como en otras publicaciones divulgó sus ideas feministas, la preocupación por la mujer y por las relaciones entre España e Hispanoamérica estuvieron siempre presentes en su reflexión y en su participación en diversas asociaciones y actos como: la Asamblea Americanista de Barcelona y los Centros de Cultura Hispanoamericana de Cádiz y de Madrid, la Junta Superior de Beneficencia de Madrid y la Unión de Damas Españolas, en la que se preocupó por el avance en medidas de protección para las mujeres en el trabajo.

“…Desde siempre en mi calle yo te espero,
y amante de mis noches te persigo,
si alguna vez, dolida, te maldigo,
desde tu ausencia, triste, desespero.”
(Destino)
 

Como reconocimiento a su valiosa labor, el Ayuntamiento de Sevilla la nombró hija predilecta de la capital en 1916, y dio su nombre a una de las calles más céntricas de la ciudad Andaluza.
El 19 de Enero de 1923 fallece su marido Vicente Lampérez quedando Blanca desconsolada, pero continuando con su prolífera carrera literaria.
En Marzo de 1924 le fue concedida la Gran de Cruz de Alfonso XII y, con tal motivo, se le rindió un homenaje en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Madrid, acto que presidió su Majestad la Reina Victoria Eugenia.
En 1931 le fue concedida la Medalla de Oro al Trabajo, y en 1949 la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.
Muchas academias e instituciones artísticas y culturales nacionales y extranjeras la llevaron a su seno.
El Gobierno Colombiano le concedió la Gran Cruz de Bocaya por sus trabajos en defensa del escritor colombiano Francisco José de Caldas, discípulo y colaborador directo del célebre hombre de ciencia español Celestino Mutis, cuya memoria reivindicó Blanca, consiguiendo que el gobierno español le dedicara una lápida en la Biblioteca Nacional.
 

Blanca de los Ríos fue presentada a candidatura a la Real Academia Española de la Lengua, por los académicos Serafín y Joaquín Alvarez Quintero, el doctor Cortezo, el conde de Navas y don Manuel Linares Rivas, sin que consiguieran su propósito, ya que la docta Corporación mantuvo el criterio tradicional de no admitir en el seno a miembros femeninos.
Igualmente fue propuesta por un amplio grupo de intelectuales españoles, al frente del cual se encontraba el marqués de Santo Floro, para que le fuera concedido el Premio Nobel de Literatura, en atención a su obra dilatada y compleja.

El día 13 de Abril de 1956 a las once y veinte de la noche, fallece en su domicilios de Madrid, en la calle Jorge Juan nº 7, conservando hasta el último momento su actividad intelectiva.

Blanca de los Ríos destacó como estudiosa de los grandes escritores del siglo de oro, como narradora, poeta y conferenciante, y también por su preocupación por la mujer, y su mejora en la sociedad de la época. 
Igualmente fue ferviente su lucha y actividad en la consolidación de las relaciones españolas e iberoaméricanas.


Obras
Verso
Los funerales del César (1880)
Esperanzas y recuerdos (1881) y (1912)
El romancero de Don Jaime El Conquistador (1886)
Visiones de arte
De sol a sol
De Andalucía
¿Vida o sueño? Rimas (1941)
Prosa
Margarita (1978)
Los funerales del César (1880)
Esperanzas y recuerdos (1881) y (1912)
El romancero de Don Jaime El Conquistador (1886)
La novia del marinero (1886)
Melita palma (1901)
Sangre española (1902)
La niña Sanabria (1907)
Las hijas de don Juan, Madrid goyesco (1902)
Los diablos azules (1902)
La Rondeña (cuentos Andaluces) (1902)
El Salvador (cuentos varios) (1902)
El tesoro de Sorbas (1914)
Estudios literarios
Del siglo de Oro (1910)
De Calderón y de su obra
La vida es sueño y los diez Segismundos de Calderón,
Sevilla, cuna del Quijote
Los grandes mitos de la Edad Moderna: Don Quijote, Don Juan, Segismundo, Hamlet, y Fausto
De la mística y de la novela contemporánea
Afirmación de la raza ante el centenario de la independencia de las repúblicas hispanoamericanas (1910)
Afirmación de la raza. Porvenir hispanoamericano
Estudios literarios
Fray Grabriel Téllez
Obras dramáticas completas

Fuentes de Datos:
*Escritoras y pensadoras europeas – María Jesús Soler Arteaga
*Blanca de los Ríos – Francisco Arias Solis
*Hemeroteca ABC

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